Usted me ve en su pantalla comentando de “MARKETING
PARA EL PROFESIONAL LIBERAL” como fórmula
para encontrar los “SECRETOS AL ÉXITO PROFESIONAL
LIBERAL” usando el “MARKETING PARA EL ÉXITO
PROFESIONAL” y pretendiendo que usted, además
de leer mis artículos, compre mis libros y asista
mis cursos, me parece oportuno contar un poco de mi
historia, como forma de transmitir más credibilidad
a mis teorías, conocimiento de mi formación
y dar a conocer mi trayectoria, para que pueda servir
de incentivo a todos aquellos que se preparan y trabajan
con ahínco, que postulan y merecen el éxito.
PORTO ALEGRE
Buscaré atenerme más en la trayectoria
con los libros, que son mi grande pasión, fuente
de inspiración y medio de vida más antiguo.
Comencé a los 16 años vendiendo de puerta
a puerta una colección de 3 pequeños
libros sobre culinaria: “GOLOSINAS DE TÍA
MARILÚ”. Los vendía por cinco
dólares y me permitían la independencia
financiera ya a partir de aquella joven edad. Los
vendía en las tardes que no tenía clases
y por la noche cuando hacía falta algún
dinero para algún capricho, como comprar un
traje o hacer un pequeño viaje como ir a la
playa, por ejemplo. Ellos me sustentaron por cerca
de un año, hasta que decidí alzar un
vuelo más alto.
Atendiendo a un anuncio de periódico me presenté
candidato a vendedor del Editorial José Olympio,
que en esa época estaba por lanzar una nueva
enciclopedia titulada “BIBLIOTECA CIENTÍFICA
LIFE”. El supervisor que me entrevistó
no creyó en mi potencial. Quizás porque
yo llevaba el pelo largo (quien me conoce personalmente
o por foto probablemente esté riéndose
porque hoy estoy pelón). Completando el aire
raro con largas patillas y un bigote ralo y una camisa
roja que hoy, estoy de acuerdo que no combinaba con
los pantalones a cuadros color naranja que me encantaban.
El gerente de nombre Coelho me llamó para completar
la entrevista y quizás se animó con
una lista de todos los profesores de la Universidad
Federal de Río Grande del Sur, mi provincia,
que conseguí por influencia de mi padre que
era profesor de allí.
Probablemente aquél tenga sido mi primer lance
de marketing usado sin saber que lo estaba usando.
La verdad es que conseguí el trabajo y a los
17 años era el más joven vendedor del
editorial. Como segundo destello de marketing, decidí
solamente visitar a los candidatos después
marcar citas por teléfono, claro que identificándome
como hijo del profesor Ribeiro, mi padre. Estudiando
en un cursillo para rendir vestibular, la prueba de
acceso a la Universidad, junto con el último
año de secundaria me restaba poco tiempo y
tenía que optimizar mis visitas. La estrategia
iba bien y en poco tiempo yo era quien más
vendía en el departamento, motivando el supervisor
a preguntarme cómo conseguía un desempeño
superior a otros vendedores veteranos en el arte de
vender. Le conté mi secreto y el si sorprendió,
como lo sorprendí por haber sido el único
de los vendedores a visitarlo en el hospital cuando
estuvo internado, conociendo otro lado de mi personalidad.
Aprobado en el concurso de ingreso a la universidad
(estudié Ciencias Agrarias antes de estudiar
Ciencias Empresariales) mi vida cambió mucho,
lo que me hizo cambiar de producto por cuenta de haber
quedado sólo con pocos huecos en el currículo
escolar para visitar algunos clientes, necesitando
resultados diarios, algo que la cara enciclopedia
no permitía. Hice la opción por vender
los libros del Odontólogo de nuestra familia,
uno de los diez primeros brasileños a escribir
libros de Odontología. Sin saber que me estaba
influenciando escribió tres de ellos que me
garantizaron el sustento no sólo en Porto Alegre
como también en las ciudades donde mi padre
iba a ministrar cursos de capacitación a las
matemáticas modernas, que fue por él
introducidas en Río Grande del Sur y en parte
de Santa Catarina. Por más de dos años
sobreviví bien con las ventas de los libros
del Profesor de Periodoncia, Francisco de Paula Azzi.
SAN PABLO
Un día le conté mis ganas de ir a Río
de Janeiro en autostop: muy común entre los
jóvenes de mi edad en aquella época.
Él me alertó para los riesgos del viaje
y de las dificultades de no conocer a nadie en Río,
tal vez tener que dormir en algún banco de
plaza. Me propuso algo interesante: me iba a dar el
equivalente a 100 dólares para ir en autobús
a San Pablo donde me quedaría dos semanas vendiendo
sus libros y con el dinero de estas ventas tendría
cómo ir a la ciudad maravillosa, Rio de Janeiro,
en autobús y hospedarme en un hotel. Concordé
y en la primera semana ya había ganado más
de 200 dólares en la capital de São
Pablo. No fui a Río y en un mes había
contabilizado 1.100 dólares que me permitieron
comprar un auto Alfa Romeo, una referencia en aquellos
tiempos en que empezaba la industria automovilística
brasileña.
Volví a Porto Alegre y para poner triste a
mi madre y orgulloso a mi papá que pensaba
que la vida en una ciudad grande como San Pablo era
una oportunidad de crecimiento. Decidí trasladarme.
En fines de agosto de 1972 estaba viviendo en definitivo
en la tierra de la llovizna. Vendiendo libros del
Dr. Azzi y otros más que él consiguió
presentándome a otro Odontólogo, Haroldo
Cauduro, dueño de la Revista Gaucha de Odontología,
que tenia otros cinco libro editados. Como no conocía
bien la ciudad, cada día cogía un autobús
diferente yendo hasta la última parada y volviendo
a pie por mismo camino que el autobús había
hecho, vendiendo libros de los autores de mi provincia.
Vendía tanto que pronto los editoriales pasaron
a ofrecerme sus libros, dándome crédito
y más opciones para atender al exigente mercado
de los Odontólogos de San Pablo, la provincia
más desarrollada de mi país. En el año
siguiente, 1973, ya había montado una oficina
y conseguido dos vendedores para ayudarme a cubrir
la mayor metrópolis del hemisferio sur. De
golpe ya tenía un equipo de ventas en la capital
y otro en el interior y luego estaba participando
de congresos por todo país, aprovechando para
hacer otra cosa que me gusta: viajar y conocer lugares
distintos. Empecé a recibir pedidos por teléfono
y a enviar libros por Correos. De 1973 a 1978 estudié
Ciencias Empresariales en la Universidad Mackenzie,
una de las más bien conceptuadas de San Pablo.
En uno de los cursos de postgrado que hice en la Asociación
de los Dirigentes de Ventas de Brasil, aprendí
qué eran y cómo se hacían las
malas directas (folletos promociónales para
envío por correo) y empecé a enviar
informaciones sobre nuevos libros a los clientes del
interior y de otros estados que iba conociendo en
los congresos. En poco tiempo era conocido en casi
todo el país como Ribeiro, el librero, profesión
que me orgulla.
CURITIBA
Con el éxito en las ventas de libros, crecí
y monté una tienda de artículos dentarios
y después una de reventa de equipamientos odontológicos.
Pero tan grande era mi pasión por los libros
que, en 1983, después de nueve meses de trabajo
publiqué mi primer libro, un guión odontológico
de 251 páginas, con orientaciones sobre todos
los productos del ramo dentario, algo inédito.
No fue un éxito en ventas pero me ayudó
a conquistar dos representaciones de implantes dentarios
en 1987 y 1989, período en que me trasladé
a para Curitiba, donde obviamente abrí otra
librería. Con los implantes crecí y
en 1991 estaba de nuevo en la escrita, lanzando un
libro de pistas en implantodontía. El año
siguiente un libro de preguntas y respuestas y otro
de problemas y soluciones, todo sobre implantes dentarios,
hasta que, en 1993, escribí mi primer libro
de marketing en implantodontía y al final de
5 años ya tenía 10 libros publicados.
En Curitiba estudié un curso de especialización
en marketing y un postgrado en proceso pedagógico
con habilitación en magisterio superior. Después
de ese postgrado hice un MBA – Master in Business
Administration, en el Instituto Superior de Administración
y Economía de la Fundación Getulio Vargas,
la más importante de mi país y empecé
en 2002 mis créditos para el doctorado, que
concluí en 2004 y empecé la preparación
de la tesis que será presentada en la Universidad
La Rioja, España.
En esta fase además de escribir mucho, pues
comencé a cambiar cartas semanales con mis
clientes buscando informar todo lo que de nuevo ocurría
en el mundo de los implantes. Empecé a dar
clases, conferencias y cursos sobre marketing odontológico,
que me obligó a continuar estudiando y a hacer
cursos. Empecé a escribir los libros, primero
a lápiz, que después de listo una secretaria
digitaba, me tocando a mí hacer las revisiones.
Con la llegada de los ordenadores mi producción
aumentó y al inicio del milenio ya tenía
veinte libros publicados. Algunos de ellos en tercera
o cuarta edición: el Asistente de Consultorios
Dentarios completando 25.000 ejemplares vendidos,
el Marketing Odontológico 15.000 y Todo sobre
Implantes Dentales atingiendo 12.000 ejemplares. Al
completar cincuenta años, reuní todos
mis amigos de la adolescencia, algunos que no veía
hace más de treinta años y aproveché
para lanzar mi 20º libro con el cual atingí
50.000 ejemplares vendidos: Odont’humor, una
colección de 50 divertidas historias de mis
43 viajes a Argentina, 7 a los Estados Unidos y 3
a Alemania, llevando Odontólogos brasileños
para hacer cursos de implantes dentales en el exterior.
Pero aun faltaba algo mayor. Fue así que surgieron
los cuatro últimos: “100 motivos para
ir al dentista”, donde presento un plan de gastarse
menos con los dentistas, exactamente visitándoles
más; “Marketing para el Profesional Liberal”,
mi primer libro fuera de Odontología, con una
propuesta de marketing más amplia, abarcando
todos los que trabajan como profesionales liberales
y finalmente, mis dos proyectos mayores: “Secretos
al Éxito Profesional” y “Marketing
para el Éxito Profesional” donde, basado
en un buen trabajo de marketing, propongo una postura
para llegar al merecido éxito. En la época
de sus lanzamientos tuve la satisfacción de
atingir los 60.000 ejemplares vendidos, lo que me
pone como uno de los autores más vendidos de
la Odontología Brasileña, además
de ser quien más libros publicó en esta
área.
Me gusta tanto escribir que me siento útil
en hacerlo, por imaginar que así estoy dando
más sentido a todo que tengo aprendido a la
medida en que los otros pueden beneficiarse y de los
conceptos que voy desarrollando a partir de los cursos
que hago y de las lecturas que me entretienen. Así
que últimamente estoy trabajando en tres proyectos:
la 6ª edición de las “Pistas en
Implantología” la versión para
profesionales liberales del libro “Condominios
Odontológicos” y un proyecto audaz: un
atlas de publicidad para el profesional liberal.
BRASIL
En 2000, para innovar con el nuevo siglo, nuevamente
introduciendo algo inédito, pasé a enviar
correos-electrónicos de gratis con reproducciones
de pistas, preguntas y respuestas, además de
soluciones a problemas relacionando implantes dentales,
a un registro de direcciones electrónicas,
en un marketing innovador en la Odontología,
que tal vez por ser uso original, creció en
ritmo frenético, llegando en 2005 a 176.000
Odontólogos brasileños, 23.700 Odontólogos
de habla hispana y más de 60.000 otros profesionales
liberales, que reciben actualmente mis textos de marketing.
Luego mis amigos argentinos Pedro Soler y Horacio
Kippes pasaron a traducir estos artículos al
español y a enviarlos también a Odontólogos
de la América del Sur, empezando así
una sorprendente secuencia de publicaciones en otros
países.
EXTERIOR
En 2003 Odontomarketing de Perú me publicó
por la primera vez afuera de Brasil, después
Geodental en España. A seguir Universo Odontológico
de Argentina, Odontólogos.com de Colombia y
Odontomarket de España. A la continuación
Éxito Dental de Venezoela, Dentópolis
de España y Costos en Odontología de
Argentina. En 2004 aparecí en Mundo Dental
de Chile, Salud Bucal de Uruguay y Odontodos de Argentina.
Se seguiran publicaciones en Dental World, Gerencia
Salud y Orion Dental. Para en 2005 aparecer en Dental
Tribune de Alemania, Tu Odontólogo de Venezoela,
Academia Internacional de Odontología Integral
y en Visión Dental de Peru. También
en Odontoweb de Colombia, Odontólogos.com de
México, Formula Odontológica de Ecuador
y muchos otros a quien pido perdon por no citar, para
no llenar la página. A todos que me publicaron,
soy muy grato por la posibilidad de compartir conocimientos
y así hacer amigos por la Internet, que apalanco
mi carrera.
Para completar aun más mi satisfacción
con este arte, necesito su ayuda. De manera simple,
comprando mis libros e de forma compuesta, después
de tenerlos, recomendándolos a todos sus parientes,
amigos y vecinos profesionales liberales, de suerte
que pueda formar una corriente de conocimiento sobre
el marketing como medio de levantar las carreras profesionales,
que permita a muchos lograr el éxito y la satisfacción
que yo tengo por poder servir a tantos que buscan
en el conocimiento, un medio para atingir sus propósitos
mayores.
Este es el placer mayor del éxito y para poder
usufructuarlo necesito contar con su colaboración
y que para atingir su propósito al éxito,
usted no podrá prescindir del marketing y de
la lectura. Vamos a dividir ese secreto y tener aun
más éxito todavía. Leyendo cada
vez más. Practicando el marketing. Conquistando
mentalidad ganadora.