Es el conjunto de rasgos de la personalidad y del carácter
que componen la silueta de quien tiene éxito
y nos permite tener una medida exacta de quien ya está
en el nivel deseado de los que lo merecieron y conquistaron.
No hay redil. No se compra ni se presta. Sólo
se conquista por todos aspectos abordados en este artículo
y en los demás. Sirve para tenerse en cuenta,
como forma de preparación y composición,
para su candidatura al éxito.
EDUCACIÓN
Resultado de acciones para desarrollar aspectos intelectuales,
psíquicos y morales de una persona abarcando
conocimientos, hábitos sociales aceptados y
buenos modales. Por ella se despiertan aptitudes naturales
y se las orienta según patrones y exigencias
de la finalidad propuesta. En un aspecto que se traduce
por el lenguaje y con vistas al éxito se recomienda
evitar jergas y malas palabras, al tiempo en que la
comunicación debe tener como medio el uso de
frases bien construidas. En el aspecto de la etiqueta,
el conocimiento de las formas más ceremoniales
debe guiar la conducta, siendo recomendado el conocimiento
de sus reglas y estilos.
ATENCIÓN
Los que tienen éxito siempre están atentos,
concentrando su mente siempre que están en
acción, mostrándose ponderados, cuidadosos
y demostrando que pensaron sobre lo que están
haciendo. De esta manera aplicándose mejor.
Actúan con solicitud, consideración,
respeto, cortesía y afabilidad considerando
el bienestar de los demás, revelando pulidez
y caracterizándose casi siempre por ser obsequiosos.
Demuestran interés a partir de una curiosidad
para las cosas ajenas además de una apertura
y disposición para acompañar las cosas
de los que les son caros.
PREPARACIÓN
Acción de los que con antelación se
disponen al conocimiento previniéndose para
las necesidades de la vida competitiva que van a enfrentar.
En el concepto tradicional abarca la secuencia estudiantil
hasta la graduación complementada con cursos
de actualización, perfeccionamiento y especialización,
que pueden culminar en una maestría o doctorado.
Es completado con la experiencia por las actividades
personales y profesionales y muchas veces cuenta con
el auxilio de consultores y orientadores que pueden
ser profesionales o no. De su conjunto y aplicación
depende en grande parte el camino al éxito.
DISCRECIÓN
Considerada como calidad que bien puede constituirse
en condición para los que pretenden no arriesgarse
por el camino del éxito porque éste
envuelve convivencia social. Denota prudencia y sensatez
de los que efectivamente preparados, en la medida
que envuelve comportamiento recatado y guarda de secretos.
No es necesario llegar a extremos como circunspección,
pero es de buen tacto mantener siempre alguna reserva,
no exponiéndose demasiado y estando a gusto
cuando posible y controlado cuando necesario.
MODERACIÓN
Mientras algunos se arriesgan con petulancias y arrogancias
imaginándose exentos de crítica por
el éxito pretensamente conquistado, otros,
de forma inteligente, usan su capacidad de permanecer
en su exacta medida. Algunos, con altruismo y comportamiento
intrépido, se disminuyen, exentándose
de falsas imágenes o interpretaciones. Ser
reglado, comedido y sin exageraciones minimiza la
posibilidad de exponerse por exageraciones, demostrando
prudencia. En la apariencia son suaves y amenos los
que tienen éxito de verdad, sin afectaciones.
RESPONSABILIDAD
Obligación asumida por aquellos que se saben
responsables por sus actos y consecuencias, capacitándose
a rendir cuentas de sus compromisos y obligaciones.
Es propia del carácter de quien fue entrenado
o educado para asumirla. Actualmente cuenta, además
de las responsabilidades de cuño personal y
profesional, la social, diferente de los que están
al día con su tiempo. Crece aquel que, además
de sus propias responsabilidades, asume también
aquellas relativas a su grupo de colaboradores.
IDONEIDAD
Calidad o capacidad de quien es suficientemente capaz
de ejercer su función de forma correcta y competente.
Aptitud y facilidad de desarrollar las cosas correctamente.
Por instrucción y entrenamiento se conquista
la condición de estar apto para actitudes idóneas.
Es un valor con el cual cada vez más se juzgan
los candidatos al éxito, en virtud de tendencias
de degradación moral, cada vez más presente
en nuestros días.
CREDIBILIDAD
Característica de los que son creíbles.
Para considerar a alguien candidato al éxito
se hace necesario poder creer en qué lo postula.
Ser creíble es una exigencia a aquellos que
se proponen atender a los demás, razón
por la cual las verdades para ellos tienen que ser
absolutamente verdaderas, sin lugar para cualquier
cosa que no sea verídica. Con su constatación
se transmite seguridad y algunas de las características
de quienes la posee son la calma y el equilibrio.
AGILIDAD
Abarca ligereza, presteza y desembarazo. Por la primera,
los que tienen ese perfil se muestran rápidos
y veloces, llegando a ser listos. Por la segunda,
se perciben la inmediatez y la disponibilidad con
que rápidamente se manifiestan. Finalmente,
por el desembarazo se percibe la facilidad y desenvoltura
de manejarse con cosas difíciles o importantes.
PUNTUALIDAD
Quizás la exigencia de puntualidad tenga más
justificativa en nuestros país por la tendencia
de una grande parte insistir en no ser puntual y tener
aceptadas, por la mayoría, sus ridículas
y repetidas disculpas. No sólo con las cosas
del clima, pero también con relación
a la exactitud de los hechos, puesto que muchos no
puntúan por la constancia y regularidad, alternando
aciertos y errores. El respeto al cliente es fundamental
para lograr éxito tornando con que quizás
lo más correcto fuera poner este último
rasgo del carácter como primero. Sin ser puntual
y sin corrección no hay éxito que perdure.