En un mundo globalizado, que algunos llaman mundializado,
a la medida que todos los interesados pueden tener acceso
a la Internet, el conocimiento dejó de ser privilegio
de pocos, pasa hacerse dominio de muchos. Lo que uno
sabe o está descubriendo aquí, alguien
al otro lado del mundo está acompañando.
Con eso, fuimos prácticamente nivelados, al menos
los que participaron del proceso competitivo y así
nos tronamos muy iguales a los demás que participan
de nuestro medio o profesión.
Las ventajas que tenían antiguamente los que
sabían más o tenían exactamente
más fuentes de acceso al conocimiento, hoy prácticamente
dejaron de existir. Basta querer para saber. No dependemos
más de cursos presenciales para acompañar
las innovaciones de nuestro campo de actuación.
Ahora estamos pasando para la fase de los virtuales,
en los cuales ni las barreras de los diferentes idiomas
cuentan, dada la disponibilidad de los traductores instantáneos
existentes en los principales buscadores de la Internet,
que antes nos ofrecen en segundos todo lo que existe
sobre un determinado asunto, palabra o unión
de ellas.
DIFERENCIALES COMPETITIVOS
Esencialmente las ventajas competitivas son resultado
de la búsqueda y conquista de diferenciales
competitivos, que generan regularmente la satisfacción
de los clientes. Inclusive envuelven las preocupaciones
en saber de los clientes, si sus objetivos han sido
atingidos, puesto que estos permanecen fieles por
más tiempo, son menos sensibles a precios,
ofrecen ideas y sugerencias sobre lo que puede ser
mejorado, dan menos atención a los concurrentes
y suelen indicar los servicios que le satisfagan a
sus amigos.
De esta manera la búsqueda por diferenciales
competitivos asume vital importancia a aquellos que
quieren competir efectivamente en su segmento de actividad.
Para tanto sería interesante desarrollar una
cultura y una política de servicios como elemento
clave para la conquista, satisfacción y manutención
de clientes. Deberían ser fácilmente
perceptibles por los clientes, como algo que lo diferenciase
de los demás. Esos objetivos y prácticas
deben ser llevados en consideración y asumidos
por todos los colaboradores que participan de la atención
a clientes. Aquí puede estar el secreto y llave
para su éxito profesional.
DEFINIENDO LA FILOSOFÍA
Los buenos clientes no se dejan engañar por
ofertas ingeniosas o publicidades engañosas,
que hoy son motivos de ley específica regida
por códigos de consumidores. Busque identificar
que sus clientes efectivamente buscan cuando le procuran.
Pregunte siempre cuales son sus objetivos, sus propósitos
y que esperan de su trabajo. Defina bien cual será
su planeamiento y ejecución. Insista con honestidad
implacable, defina claramente su filosofía
y no se canse de aclarar cuales son sus objetivos
profesionales. No deje de perseguir las razones que
trajeron el cliente hasta su oficina o clínica.
Deje claro que los valores atribuidos a su trabajo
como honorarios están directamente relacionados
con los fines propuestos y a lo que irá ser
hecho para atingirlos. No se desvíe de estos
valores intrínsecos a su actividad. Si posible,
busque comparar lo que hace con lo que practican sus
colegas en situaciones semejantes.
VISIÓN DE FUTURO
Para diferenciarse y conquistar ventajas competitivas,
busque desarrollar una visión de futuro. Acompañe
todo lo que pasa y principalmente, busque saber qué
irá surgir de nuevo en su profesión.
A la medida del posible y a veces, si es necesario,
haga lo imposible para estar al día con el
nuevo en su profesión. Anticipe para evidenciar
liderazgo e innovación. Debe practicar todo
lo que hay de nuevo, sepa qué es y para qué
sirve. Estimule sus colaboradores para que acompañen
las tendencias y sepan identificar que cambió
en los clientes con relación a lo que el mercado
está ofreciendo. No subvalore lo que los concurrentes
hacen o hicieron para innovar. Estimule las nuevas
ideas y procesos, valorando a todos los colaboradores
que aporten con algo nuevo, por menor que sea su trabajo,
en la forma de un estímulo al continuar participando
de manera innovadora. Eso ayuda a crear más
valor a su trabajo y a sus clientes.
CALIDAD Y EXCELENCIA
La excelencia, cuando percibida por los clientes es
un valioso elemento identificador de su calidad en
la prestación de servicios. Para tanto, no
se debe ahorrar inversiones en mejoría de patrón
de atención, principalmente en los ítemes
que generen satisfacción y comodidad a los
clientes. Esos envuelve nuevos productos o servicios,
mejoría en la calidad y rapidez de la atención,
aumentando la atracción y retención
de clientes, facilitando su acceso, solucionando problemas
y conquistando su satisfacción, que en último
análisis es lo que debe ser buscado incesantemente.
Calidad no es más diferencial y sí un
requisito. Excelencia sí es el diferencial
y debe ser buscada a todo instante.
Busque identificar en que usted es mejor y cuales
aspectos de su actividad lo diferencian de los demás
y evidencie esos puntos, a través de la comunicación
a los actuales y futuros clientes. Acuérdese
siempre que no siempre conseguimos individualmente
agradar a todos y que los otros pueden colaborar en
este sentido, inclusive enalteciendo calidades suyas,
que usted inconscientemente no deja trasparecer.
PÚBLICO BUSCADO
Defina de manera clara cual es el tipo de clientes
que pretende atingir con su nivel o tipo de trabajo.
Segméntelos bien, estudiando cuales las diferencias
a que son más sensibles. Aproveche datos de
investigaciones de satisfacción para complementar
sus informaciones sobre cada cliente y esté
atento a los apuntes a eso referentes que deben estar
contenidas en las fichas y notas de cada uno.
Nortéese por los usuarios actuales de sus servicios
para tener referencia, pero no deje de investigar
datos de los clientes que a usted le gustaría
atingir. Aquellos y esos deben ejercer una influencia
preponderante en su manera de actuar, bien como ser
factor a considerar en sus decisiones. Evalúe
si su oferta de servicios satisface de manera amplia
sus deseos. Considere si su imagen a esos satisface
a estos, en el sentido de estar en el plano básico
de atención a las exigencias de este público,
en el tocante a las instalaciones y atención.
COMUNICACIÓN EFICAZ
Una de las formas de sernos percibidos de manera diferente
por nuestros clientes es exactamente como transmitimos
nuestros mensajes. Como principal aspecto, se debe
evaluar como esta es recibida y evaluada. No existe
servicio diferenciado sin sustentación de imagen
por medio de comunicación. Se da por todas
las acciones que hagan nuestra imagen presente en
la mente de nuestros clientes.
Modernamente el diálogo interactivo es una
de las herramientas más usadas y percibidas
como formador de imagen, que influencian significativamente
los clientes, principalmente en los procesos de ‘pre’
y ‘post’ de los servicios ofrecidos. En
este medio donde la Internet es pieza fundamental
cuenta no sólo como llegamos a los nuestros
clientes pero también como ellos llegan hacia
nosotros. La mayor ventaja de los medios Interactivos
es exactamente permitir un retorno inmediato de nuestras
acciones de comunicación. Este retorno debe
ser estimulado y siempre considerado. Un profesional
moderno no puede prescindir de estos recursos de los
nuevos tiempos. Ni de los demás medios de comunicación
con clientes.
COMO DIFERENCIAR
Un buen método es estar constantemente buscando
y ofreciendo nuevos servicios o modalidades de disponibilizarlos.
La oferta de garantías, del punto de vista
de los clientes, es otra manera de diferenciación.
Ventajas para clientes fieles son un recurso que debe
siempre ser usado para satisfacerlo aun más
y estimularlos a más indicaciones.
Alterar ventajas a cada período de seis meses
o un año forma de renovar ventajas y evitar
que, por la relatividad, dejen de ser atractivas.
Buscar establecer una jerarquía de valores
definida por los clientes, con relación a los
servicios y ventajas ofrecidas es un buen método
de renovar oferta de servicios. Priorizar ventajas
para servicios especiales o diferenciales es un buen
elemento competitivo, a la medida que los concurrentes
tengan dificultad de acompañar estas innovaciones.
Definir bien lo que es básico en el servicio
es tan importante como saber lo que es esperado y
deseado. Pero lo importante para diferenciarse es
el inesperado, o sea, lo cuanto conseguimos sorprender
a los clientes con algo que no estaba entre lo imaginado
por ellos. Un algo a más siempre será
percibido como diferencia significativa.
HERRAMIENTAS DIFERENCIALES
Son formas o maneras de distinguir nuestra oferta.
Estas ofertas pueden estar relacionadas al modo de
la prestación de servicio, a sus características,
al desempeño sobre la media. Para el segmento
de servicios los factores conformidad, durabilidad
y confiabilidad son fundamentales.
Otros profesionales pueden ofrecer el mismo tipo de
trabajo, pero detalles como eficiencia, rapidez y
comodidad pueden ser la diferencia. Adicionar un algo
a más que no estaba acordado con el cliente
puede ser una característica que seguro irá
sorprenderle. Realizar el servicio en un espacio de
tiempo inferior a lo que se había propuesto
es prueba de un desempeño superior, justificando
algunas veces no optimizar expectativas a priori,
para conquistar satisfacción después.
La conformidad de los clientes con el servicio está
relacionada a la no frustración de los clientes
con todo lo que había sido prometido. Aunque
algunos aspectos sólo sean identificados a
lo largo del tiempo, caracterizando su servicio como
de buena calidad. Eso genera confiabilidad, que es
elemento fundamental para fidelización y encaminamiento
de nuevos clientes, por parte de esos integrantes
satisfechos. En este aspecto, vale preguntar siempre
si algo más está siendo esperado y en
la medida del posible ejecutado.
ORIENTACIÓN Y MANUTENCIÓN
Ofrecer algún tipo de asesoría a los
clientes, al que dice respecto al tipo de servicio
que se presta es una buena manera de conquistar o
motivar. Desarrollar un sistema de comunicación
propio, con constancia y periodicidad es una manera
de mantener sus clientes bien informados y tener su
nombre, su marca, siempre en la cabeza de los clientes.
Eso es particularmente con relación a la facilidad
con que algunos clientes se ponen a comentar positivamente
a su respecto.
Un programa de atención a clientes que fueron
objeto de servicios prestados es buena propuesta de
manutención de su satisfacción en alto
nivel. Llamadas telefónicas después
de períodos pre-determinados en función
del tipo de trabajo ejecutado son una forma inteligente
de mantener los clientes satisfechos además
de identificar eventual necesidad de una atención
complementar, en forma de garantía. Anticipar
la identificación de problemas es el mejor
camino para la satisfacción continuada.