Se considera punto de partida para la ampliación
del marketing un conocimiento general de la situación
de un determinado sector de actividades. Esa es nuestra
intención al elaborar ese levantamiento de las
dificultades encontradas por el Odontólogo. Lo
que hicimos basados en el contacto diario con ellos,
en función de nuestra actividad profesional,
razón por la cual optamos por una línea
más descriptiva para no seguir algún método
fruto de consultas. Los ítemes abordados no están
necesariamente en alguna orden de gravedad o mayor incidencia,
aunque tengas entre sí una lógica secuencial.
DISMINUCIÓN DE LA RECETA
Indiscutiblemente este es el reclamo más presente
cuando el tema es la situación actual de la
Odontología. Este cuadro asume contornos de
problema si consideramos su aspecto crónico
y la importancia que la receta tiene en la cuenta
simple de débito / crédito. Esa disminución
refleja una caída en el número de pacientes
sumada a una reducción de su poder adquisitivo.
Hasta los años setenta la Odontología
experimenta un ascenso que la puso entre las profesiones
liberales más buscadas por los adolescentes
en fase de decisión por una carrera. En los
ochenta, consecuencia tal vez de la alternancia de
planes económicos bien o mal sucedidos, los
consultorios dentarios enfrentaron momentos de altos
y bajos, iniciando los noventa con una nítida
curva descendiente de recetas. El cuadro actual, comparando
a los setenta es de nítida desventaja y ningún
indicador señaliza cambio significativo de
rumbos, por lo menos al que se refiere a los factores
extrínsecos.
AUMENTO DE COSTOS
Al otro lado de la balanza, el de las despensas, para
desesperación de algunos, quizás hoy
muchos, el cuadro es de nítida ascensión.
Lo peor es que los aumentos no sólo se restringen
simplemente a los costos del material dentario. Envuelves
salarios más altos para asistentes dentales,
secretarias y técnicas de higiene dental, además
de costos mayores porcentualmente en los valores pagados
a técnicos dentales. Aumentaron también
los alquileres y los impuestos, siendo en este ítem
creados nuevos que atingen a todos. Son mayores los
valores hoy pagados por instrumentos y equipos sin
contar que las tasas de interés actualmente
son las mayores de nuestra historia.
NUEVAS DESPENSAS
Además de las antiguas y obligatorias, la vida
moderna ha llevado a todos a compromisos antes no
existentes, haciendo aumentar aun más el lado
de las obligaciones. Son necesidades como teléfono
móvil, fax, ordenador e Internet que, si por
un lado benefician, por otro elevan costos. Hay que
considerar que algunos de ellos son altamente benéficos
(móvil), otros casi imprescindibles (ordenador).
Súmase a eso que la mayoría de las nuevas
técnicas requieren no sólo materiales
nuevos como también nuevos aparatos, más
sofisticados y caros. Estas nuevas despensas, haciendo
con que el profesional de nuestro tiempo trabaje más
simplemente para equilibrar las cuentas.
PACIENTES MÁS EXIGENTES
La información que caracteriza la era de la
globalización hizo con que los pacientes de
hoy sepan más sobre sus problemas o tengan
donde buscar conocimiento sobre todo, inclusive tratamientos
dentarios. No sólo conocen más como
citan alternativas de tratamiento buscando siempre
un mejor servicio. Para tanto, no hesitan en hacer
otros presupuestos, no sólo por mejores precios
pero también por otras opciones en la forma
de pago. Además al final de tratamiento si
algo no le pareció bien, dicen fácilmente
que no le gusto, haciendo con que el trabajo tenga
un adicional de costos por cuenta de garantías
o repeticiones. Esos factores hacen de la Odontología
aun más competitiva.
AUMENTO DE LA COMPETENCIA
En 1984, cuando presenté mi primera conferencia
sobre marketing, me acuerdo tener comentado que la
Odontología era la más prometedora de
entre las profesiones liberales y que sólo
enfrentaría dificultades de saturación
en el mercado de trabajo después del año
2000. ¡Error gravísimos! Hoy son casi
200 en Brasil y el mercado ya presenta señales
evidentes de saturación. Son más de
10.000 nuevos Odontólogos graduándose
cada año en un crecimiento de más del
5% mientras nuestra población crece alrededor
de 2%. Además de ese cuantitativo, hay un crecimiento
cualitativo que también contribuye para el
aumento de la competencia: son casi 10.000 nuevos
especialistas y postgraduados cada año, que
hace con que algunas especialidades ya muestren señales
de saturación.
CAÍDA EN LOS VALORES
Más perceptible en las especialidades aunque
sea un problema también perceptible en la clínica
general, las cantidades de unidades monetarias percibidas
por los procesos odontológicos, experimentan
también significativa caída. Para ejemplificar
tengo comentado que cuando comencé los implantes,
la primera materia mencionaba valores en U$ 2.500,00
e investigación que presentemente estamos desarrollando
indica incidencia de precios entre U$ 250,00 y U$
350,00 por implante, fase quirúrgica. En la
ortodoncia me acuerdo de aproximados U$ 2.000,00 para
la colocación de aparato dentario y hoy escucho
que algunos no cobran la colocación, restringiéndose
a recibimiento mensual de los valores de manutención
que igual tuvieron significativa reducción.
CONDICIONES DE PAGO
Cuando empecé a trabajar en la Odontología,
en 1972, los valores de tratamiento eran al contado.
Cuando mucho se pagaba mitad al inicio y otra mitad
al final del tratamiento. La excepción a los
estupendos clientes era permitir pagos en tres veces
y hoy es normal acordar presupuestos en cuatro o cinco
veces. Los planes odontológicos que estaban
de moda en la mitad de los años noventa ganaron
fuerza tal vez por dar posibilidades de tratamiento
dentario y más ser atendido por menos. Convenios
y empleos son alternativas para recién graduados
que no sean hijos o parientes de Odontólogos.
PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN
Indiscutibles que son los caminos para la salud bucal
así como con ellas seguro van a disminuir el
número de patologías odontológicas,
especialmente en algunas edades haciendo con que en
algunas partes del mundo el cuadro de especialidades
sufra alteración: en Suecia, Meca de los procesos
preventivos, la odontopediatría perdió
espacio para la implantología, señalando
alteración presente y futura. Los pacientes
cuidan mucho más y mejor de sus dientes que
en mi tiempo a punto de, mi sobrina, a los 18 años,
no haber tenido nunca una carie. Además de
que la aparatología de higiene bucal es mucho
más eficiente y difundida en los días
actuales. En una análisis fría del mercado
eso significa menos pacientes en el mañana.
INTERRUPCIÓN Y CURSOS
Un cambio totalmente decurrente de la crisis es la
suspensión del tratamiento, durante el tratamiento,
motivadas exclusivamente por cuestiones financieras.
Antes hecho raro y de difícil ocurrencia, aun
así con otros motivadores son ahora tan comunes
como resfriados, ocurriendo con un simple cambio en
el termómetro financiero del paciente, que
es su bolsillo. La desventaja mayor está en
que la retomada es siempre más difícil
en el aspecto motivador que el inicio del tratamiento.
Otro dolor de cabeza de nuestros días es el
aparecimiento de un concurrente silencioso y potente
que son los cursos de actualización y especialización
(hoy incluso los de perfeccionamiento) atendiendo
pacientes a precios que se ha convencionado llamar
de costes, que en la verdad dentro de un concepto
de mercado más viles que propiamente de costos,
porque la mayoría de los casos no atienden
pacientes carentes y sí clientes de clínica
particular.
MALOS PAGADORES
Me acuerdo que trabajé casi quince años
sin recibir un único cheque sin fondos y cuando
algún problema estaba por ocurrir siempre recibía
antes una llamada telefónica de participación.
Posteriormente, por un período aproximado de
diez años, los casos de devolución de
cheques pasaron a ocurrir con más frecuencia,
hasta que se tornaron una constante, principalmente
con cheques de clientes de nuestros clientes. Recientemente
el problema ha disminuido, de verdad cambiado para
otro peor: los clientes simplemente no pagan y desparecen,
inclusive algunos de los nuestros, creo que en consecuencia
de la huída de los suyos.
CRISIS
Finalmente en lo que crónicamente se ha convencionado
llamar de crisis, la mayoría acaba por trabajar
más practicando precios menores para mantener
el patrón, aumentando en consecuencia del número
e pacientes atendidos y en el lenguaje técnica
anticipando demanda, disminuyendo consecuentemente
el número de pacientes a ser atendidos en el
futuro.
Cerrando la secuencia de raciocinio, particularmente
me acuerdo que hace diez años me costaba diez
veces menos mantener el patrón de vida y que
hoy no consigo reducirlo a la mitad, para que las
señales de la crisis no sean mayores.
No fue nuestra intención crear cualquier tipo
de celeuma, al contrario, queremos motivar el estudio
del estado actual de la Odontología, sus alternativas
y planeamiento para días mejores, que son y
pasan por procesos de marketing. Quizá por
eso se hable tanto y se busque saber tanto sobre marketing
odontológico en los días de hoy.